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"Todo eso lo sé, lo aprendí desde un principio porque nací en un puerto..."

martes, 30 de agosto de 2016

CALOFILA


 
Fábula que hiere y bautiza

el húmedo silencio de la floresta,

son estos ojos y es mi memoria:
 
desde el bosque de tu cabellera

 y las ramas tiernas de los brazos
 
a la blanda simetría de tus colinas,

 devaneo de ninfa que la piel reclama.

En este paisaje sólo habitas tú

ajena al mundo y sus pecados,

vives en el  verde latido de las hojas

y la insistencia del agua que fluye

hasta saciar la sed de luz del manantial.
 
Son estos ojos que no dejan de recordarte
 
es mi memoria que no se cansa de mirarte.
 
 
Jules Etienne

sábado, 27 de agosto de 2016

CINERARIA

"... vuela aquella bandada de sueños hasta perderse caprichosa en un penacho de algodón inmaculado."


Flotan las nubes a la deriva

en un cielo todavía por explorar,

vuela aquella bandada de sueños

hasta perderse caprichosa

en un penacho de algodón inmaculado.
 
A la orilla del infinito todo es el mismo horizonte

y un instante equivale al vértigo de siglos,
 
leve destello que se disuelve entre sombras
 
en el prodigioso imperio de la luz


también la oscuridad es destino.

Columbario de agravios en reposo,

solitario pésame del tiempo:
 
cuando el alfabeto de la vida
 
en un abrir y cerrar de labios
 
termine de pronunciar tu nombre
 
humo y ceniza serán su último suspiro.

 

Jules Etienne

martes, 23 de agosto de 2016

DESDÉN

"... el amor desemboca en el odio y el hastío..."
Octavio Paz

a Patricia

Hay días en los que amanezco

con un insoportable dolor de memoria,

en mis sueños ya no hay sitio

para más pesadillas tuyas.


Expurga implacable la clepsidra

tu nombre en cada gota,

como agua de lluvia cuando escampa

tu presencia se evapora.


Sólo vives dentro de este poema

fuera de él ni siquiera existirías,

cada vez que te recuerdo

mi memoria se envilece.


Jules Etienne

sábado, 20 de agosto de 2016

PALIMPSESTO


a Beatriz, para saldar una vieja deuda.


Remoto el mito y confusa su memoria.

Al despertar, los dioses

se sacudieron las palabras

y el tedio de la inmortalidad.

Creadores del rayo y tempestades

en las que naufragan los navegantes,

cíclopes, sirenas y medusas existieron antes

de que se inventara el Génesis.

Porque los dioses griegos son, como nosotros,

meras creaciones mitológicas,

desean, conspiran, mienten, odian.

Un oráculo jamás equivoca sus presagios:

no toda la fantasía es divina

ni lo que se ama, real.



Jules Etienne