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BRUMA: "Se escucha lejano entre la niebla un eco que percute en la distancia..."

martes, 27 de septiembre de 2016

PRESAGIO


a Madelaine

Llegué a creer que te amaba

por esa docilidad ingrávida

con que te deslizabas entre las sábanas,

la risa fácil de tus años precoces

y una ternura rubia de niña desvalida.

Supuse que me amabas,

por estas manos ávidas de recorrer

el contorno de tu cuerpo

y la necedad de mi otoño en tus labios.

Pero entre tus delirios errantes

y la infidelidad de mi fantasía

con tanto tiempo nuestro

malgastado en ofensas,

el itinerario incierto de este oficio

con sus palabras silentes

una mañana, al despertar, ya no estabas.

Destino de amantes que parece inevitable:

cada quien tendrá su propio olvido.


Jules Etienne

sábado, 24 de septiembre de 2016

TRASLUZ


 
Abre la puerta púrpura del tiempo

y deja que brote la enredadera.

Hojas. Ramas secas que reverdecen

durante la primavera. Hojas marchitas,

bajo el árbol del silencio duermen las

promesas en busca de piedra firme.

Máscara transparente de risa y llanto

liada a un espejo inagotable de gestos.

La belleza es el fruto de los rasgos,

detalles en las facciones de cada rostro

que desaparecen al cerrar los párpados.

En la rauda espiral de los sentidos

el deseo y la muerte se desnudan,

es la materia de la que estamos hechos.


Jules Etienne

martes, 20 de septiembre de 2016

DIFIDENCIA

"... fruto que cae del árbol eterno sin la culpa del incesto original..."


Fruto que cae del árbol eterno

sin la culpa del incesto original,

ese viejo estigma que se relata

desde el letargo de los siglos.

Es tarea de los profetas

forjar las falacias de la fe

prometiendo eternidad a los mortales,

ingrata entelequia del alma

que disfraza de eufemismo la certeza

en el nombre del tiempo,

los hijos de la ignorancia

y el silencio del espíritu.

Dios creó al hombre

para que éste pudiera inventarlo.
 


Jules Etienne

sábado, 17 de septiembre de 2016

REBELIÓN



Supongo que la tierra palpita

en la raíz de cada árbol,

del suelo brota el silencio:

un impulso vaporoso para advertir

a las siluetas del atardecer

que comenzarán a desvanecerse

ante la inminencia de la penumbra.
 
Los olores nocturnos del azahar

bautizan el follaje húmedo

y entonces las sombras

se sublevan en la oscuridad

porque nadie se merece

la esclavitud perpetua.

Sólo los rebeldes nacen varias veces.

 
Jules Etienne

martes, 13 de septiembre de 2016

CANADÁ

"... entre cascadas congeladas..."
 
 
En la terquedad de la distancia
 
se escuchan sus voces ajenas
 
pronunciando cada vocablo
 
con las sílabas del frío.
 
Al principio, el sol hibernaba
 
y el acero del invierno parecía invencible,
 
la niebla habitaba los bosques
 
como antigua leyenda de humedad glacial
 
empapando las raíces de los árboles;
 
una luz huraña parpadeaba
 
entre cascadas congeladas
 
y siempre se ha dicho
 
que hasta la piedras tiritaban.
 
Sobrevivieron la furia de la ventisca
 
en el litoral de ambos océanos,
 
domaron las infinitas praderas
 
y bautizaron las ciudades
 
con destellos de neón.
 
Testigos de auroras boreales
 
nimbados por la sonrisa
 
de su remota inocencia,
 
se esfuerzan por comprender
 
la diversidad sin fronteras
 
que les trae el viento del mar.
 
A su espíritu le pertenece
 
el reino de la nieve.
 
 
Jules Etienne 

sábado, 10 de septiembre de 2016

LOGOFOBIA

"Allí están las Gracias, allí está el Deseo, y allí es
justo que las bacantes celebren sus fiestas rituales."
Eurípides
 
Al final de la razón

entre la lucidez y la duermevela

yace un misterio infidente

en cada verbo derramado,

abyecta sintaxis que pervierte

la lubricidad de los cuerpos

al expresarla con palabras,

el arte de las tentaciones

se sumerge en el silabario

para canonizar al común

como el sentido del engaño.

En el alfabeto de la vida,

la última bacante será imaginaria:

estará hecha de tinta y papel.


Jules Etienne

martes, 6 de septiembre de 2016

DESTINO

"Promesa que se deslumbra como las aves... La primera palabra tiene la pureza de la luz..."
 

Promesa que se deslumbra como las aves

al encontrarse frente al árbol de la verdad.

Antes de nacer, noche y día
 
se confunden en el mismo augurio,
 
aliento que palpita clandestino
 
bajo la piel materna que se intuye ajena.
 
La primera palabra tiene la pureza de la luz,
 
deviene en el coloquio del lenguaje 

conjugando lugares y personas;
 
en la voz viaja el gesto con su nombre,
 
enigma que renace a cada momento:
 
a un instante le sigue otro jamás vivido,
 
porque el agua en la que se abreva

nunca podrá ser la misma.
 
Se cumple el ciclo virtuoso de la existencia,
 
nada escapa a la ley del el tiempo.

 
Jules Etienne

sábado, 3 de septiembre de 2016

ETÉREOS


"Muchas personas le parecían bellas,
y ahora, con suerte, sólo en ocasiones.
Imaginaba claramente un paraíso
y ahora sólo puede intuirlo."
 Monólogo inicial en Las alas del deseo


Viajan en las alas del paisaje
 
y pueden ver sin abrir los ojos,
 
uno siempre los imagina
 
atentos al conflicto entre el alma y sus demonios,
 
a ellos se les encomienda el cuidado del mundo,
 
coleccionan figuras hechas de nube
 
y son capaces de vislumbrar
 
las facciones de un rostro imaginario
 
sobre la humedad en un muro derruido.
 
Es posible reconocerlos aunque sean invisibles
 
porque en algunas ocasiones
 
se alcanza a escuchar el roce de sus alas
 
o dejan una pluma flotando en el entorno
 
por donde debieron pasar.
 
Existen al margen del tiempo,
 
medida insignificante en el contexto de la eternidad,
 
y no pueden guardar secretos
 
porque su naturaleza transparente los delata,
 
a pesar de eso penetran en los círculos herméticos
 
que confunden herejías y esoterismos.
 
Nadie conoce con certeza los motivos
 
por los que se les pueden retirar sus alas,
 
se asegura que carecen de sexo
 
aunque existen pruebas abundantes de lo contrario.
 
Los ángeles, fatigados de su inmortalidad,
 
vencidos por el deseo, acaban por caer.
 
Si vivieran en el cielo, no estarían entre nosotros.
 
 
Jules Etienne