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"Se escucha lejano entre la niebla un eco que percute a la distancia..."

sábado, 31 de diciembre de 2016

BRINDIS



A medianoche se consume el día

tocón de otro árbol mutilado

en el bosque de las vivencias,

se festejan las doce campanadas:

un año menos por andar.

Amanece enero con resaca

y despropósitos imaginarios,

ya la rutina se encargará

de recuperar los viejos hábitos.

Fuga perpetua de la vida

evanescencias del calendario,

el tiempo nunca se equivoca.


Jules Etienne

Vancouver, Canadá, diciembre 31.

martes, 27 de diciembre de 2016

PASAVANTE



El mar insiste con su oleaje

el sol escapa entre un enrejado de nubes,

un barco aguarda somnoliento al final de la bahía

relatos de viejos navegantes escurren por el imbornal,

dicen que alguna vez surcaron la furia de los siete vientos

entre cantos de sirenas vieron, en la niebla,

la silueta de un barco fantasma

y el contorno de Atlántida en el fondo del océano,

en una noche de cantina atracados en Alejandría

después de beberse hasta el último recuerdo

se acostaron con las putas de todos los burdeles.

Apoyado en el barandal de proa

un marino solitario observa el horizonte

no necesita brújula porque desconoce su destino.


Jules Etienne

sábado, 24 de diciembre de 2016

ROMANZA

"Llegarán las primeras nieves del invierno.."


Entrégate con el amor tardío

que se consuma hasta el fin de la madrugada

ámame sin tiempo como quienes carecen de destino

con la serenidad del otoño recién llegado

canto desde el fondo del cuerpo

húmeda voz que nos toca

lejana habrá quedado la edad tempestuosa

de los días ajenos cuando éramos desconocidos.

Llegarán las primeras nieves del invierno

la ciudad se volverá blanca y muda

juntos la veremos brillar por el cristal de la ventana

pero nosotros no tendremos frío

serás mis brazos y yo tu abrigo

al resguardo de tu tibia trenza,

aprenderemos que para medir la vida

se requieren otros calendarios

sin el nombre de los meses ni los días de la semana.
 
Que el amanecer espere porque todavía es de noche.
 
 
Jules Etienne

sábado, 17 de diciembre de 2016

LÁPIDA

"... heredar a la serenidad del paisaje el último renglón de mi epitafio."
 
 
Tengo la edad de mis recuerdos,

fue necesario aprender el lenguaje del viento

para traducir las voces del destierro,

 reconocer las casualidades de la vida

y confrontar las causalidades de la muerte.

Seré árbol, tierra, montaña y lluvia,

sombra senescente que se disipa;

sólo la sabiduría del vino añejo

podrá escanciar en mi copa

el más recóndito de los placeres:

heredar a la serenidad del paisaje

el último renglón de mi epitafio.
 
 
Jules Etienne

martes, 13 de diciembre de 2016

LITORAL


 
Sobre el lienzo gris del invierno

observo en silencio a las gaviotas

imaginar el trazo de su vuelo,

quién tuviera temeridad de ave.

Furia polar que castiga al horizonte

para congelar su belleza insólita

en la fugacidad de la mirada,

diadema húmeda de nubes cuajadas

la nieve impune cubre la playa

y desconoce el paisaje humano,

cualquier mañana deshabitada

desde esta orilla de mi vida.


Jules Etienne

English Bay, 2004

sábado, 10 de diciembre de 2016

MUSAS



Ciertas mujeres abrazan la noche

derraman agua sobre la luna

y bailan en los cementerios

abren tumbas para liberar

a las almas presas del recato,

sobre las estatuas de los sepulcros

ciernen guirnaldas en que se entretejen

recuerdos, azahares y laureles,

desvelan neologismos del cuerpo

y les devuelven un hálito de vida

a los sueños de los difuntos.

Fantasean con que llegará un día

en que ningún amor estará prohibido,

cantan, danzan, iluminan quimeras,

poemas que florecen al tacto

en el jardín de los prodigios.

Se deslizan por la geografía más secreta

con el pasaporte de la intimidad:

no son extranjeras en ningún lecho;

vírgenes de culpa, anónimas y sensuales,

palpitan bajo la piel de la historia.
 
 
Jules Etienne

martes, 6 de diciembre de 2016

CALITIPIA

"... figuras de niebla en un solitario andén cuando el tren ha partido."
 

No hay nada que hacer

ya nos acostumbramos a vivir

bajo la luz de un sol moribundo

como siluetas sin sombra,
 
figuras de niebla en un solitario andén
 
cuando el tren ha partido.
 
 
Sobre el pardo asfalto de las calles,
 
en el difuso paisaje urbano,
 
transcurren los siglos y los días
 
entre ayer y ninguna parte
 
simulacro de noches sin fin,
 
fotografías en sepia que se irán deslavando.
 
 
Jules Etienne

Ciudad de México, 2001.

sábado, 3 de diciembre de 2016

ISLA

"... racimos de nubes bifurcan la distancia..."


Las olas llegan, los días se van.

Dibuja el viento con su soplo errante

el contorno del naufragio,

un viejo marino permanece solitario

aferrado a los andrajos del velamen,

con el tiempo reseco en las grietas de sus manos

observa la última voluntad del sol

escultura líquida del oleaje

hundirse en la bahía del desengaño.

Náufrago anclado en tierra

en un lecho de pesadilla y sueño

alza la mirada para embriagarse de cielo

y desear el sexo del mar.

Las olas regresan, los días jamás.

Remoto archipiélago poblado de espejismos

racimos de aves bifurcan la distancia

en dos geografías de un mismo destino:

es la nada equidistante del océano.


Jules Etienne